domingo, 9 de octubre de 2016

MIEDO AL NUEVO EMPLEO

El trato que se le dé a un nuevo empleado es fundamental para su pronta adaptación a las formas de trabajo de la empresa que lo recibe, para evitar que a corto plazo decida dejarla por no sentirse a gusto. Que un nuevo empleado haga esto constituye una perdida, si bien menor, de tiempo y  dinero. Pero si la cosa se repite frecuentemente, el perjuicio para la empresa puede ser considerable, dado el tiempo y el dinero invertido inútilmente y también el desorden que ocasiona a las operaciones de la misma.

Hay que tener muy presente que el miedo al nuevo empleo es un fenómeno por demás común que casi todo nuevo empleado lo experimenta, y por lo tanto es imprescindible ayudarlo a que lo supere lo más fácil y rápidamente posible para que comience a ser productivo de verdad.

Si el nuevo trabajo es un poco más complejo que el desempeñado anteriormente el recién llegado podría sentirse ansioso de hacer bien las cosas; si ha estado desempleado por algún tiempo, puede sentirse falto de práctica y fuera de lugar, y si es su primer empleo, puede ver el trabajo como muy complicado y sentir que no podrá realizarlo.

Cada persona tiene su propia y particular respuesta a la presión. A veces es fácil percibir el miedo del nuevo empleado. Sin embargo, frecuentemente se manifiesta en la forma de un sorprendente comportamiento. Como Jefe de un grupo de trabajo usted necesita ser perceptivo, a fin de saber distinguir entre una autentica incapacidad del nuevo empleado y problemas temporales ocasionados por la nerviosidad.

Trate las siguientes medidas:

Los expertos sugieren realizar 5 cosas con el fin de mantener las renuncias de personal a un nivel mínimo y conseguir que el nuevo empleado supere su temor y se integre progresivamente a su grupo de trabajo:

Dele una simple pero amistosa bienvenida indicativa de que está contento de tenerlo con usted. Una de las preocupaciones del nuevo empleado es la de si será o no aceptado por el grupo. Esa aceptación empieza con usted: El Jefe. Por ocupado que usted esté trate de dedicar un corto tiempo a esa amistosa bienvenida; al final será indiscutiblemente provechosa.


Asegúrese de que el nuevo empleado entiende el trabajo para el cual fue contratado. Posiblemente conozca el trabajo de una manera general, pero siempre las cosas son distintas en situaciones diferentes. Si comienza a trabajar sin recibir instrucciones, puede hacerlo mal; por ello, si no es posible darle instrucciones por falta de tiempo, explíquele la razón de la demora. Esto lo tranquilizará y tan pronto como comience a dominar el trabajo la mayor parte de su tensión desaparecerá y su rendimiento ira en aumento.

Hágale entender que no está obligado a aprender todo en un día. Por supuesto es deseable que aprenda el trabajo tan pronto como sea posible, pero lo dominará con mayor prontitud si se encuentra más relajado. Esto no significa que debe restarle importancia a los errores que él cometa, pero si siente que usted está satisfecho con su progreso, su ansiedad disminuirá.

Converse frecuentemente con él, la sensación de ser tomado en cuenta satisface su deseo de reconocimiento y participación en las operaciones de la empresa. Aunque la charla sea breve y no tenga nada que ver con el trabajo incrementa la seguridad en sí mismo.


Sea un buen vendedor para su compañía. Demuestre el orgullo que siente por la empresa y por el trabajo que todos realizan. Esta actitud le dará la percepción de la importancia que existe en su adiestramiento y esto lo motivará a acelerar su aprendizaje.


Ayudar al nuevo empleado a superar el miedo al nuevo trabajo es uno de los mayores desafíos para usted en el manejo de personal. Controlando con acierto la ansiedad del trabajador ayudará a reducir la costosa fuga de personal y hará un valioso aporte a la empresa en la formación de un empleado cooperativo, satisfecho y eficaz.

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